Negocios Now

December 2011

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14 Diciembre 2011 para ancianos, niños y desamparados Para Ann Alvarez, presidenta de Casa Central durante 21 años, la razón de su trabajo es obvia: "Nosotros ayudamos a las personas para que ellas se conviertan en productivas para la sociedad". Algunas de estas personas produc- Cortesía Ana Alvarez, presidente de Casa Central. contra los mitos Donaciones y la lucha La venezolana Raiza Mendoza tiene en la donación de órganos y tejidos su principal blanco en su lucha por salvar vidas. Más de 112.000 hombres, mujeres y niños en todo el país esperan por un donante de órgano. Solo en Illinois la cifra es de 5.000 personas. Miles más aguardan por un trasplante de córnea o tejidos para reanudar su vida normal. Raiza Mendoza no se cansa de repe- tir estas cifras para ilustrar el drama que viven miles de personas cuyo único sueño es encontrar un donante y salvar sus vidas. Como Coordinadora de Relaciones Públicas Latinas y Comunitarias de Gift of Hope, organización que coordina la donación de órganos y tejidos, Mendo- za recorre Illinois y noroeste de Indiana haciendo consciencia entre la pobla- ción latina para que se registre como donante de órgano. Muchos han respondido al llamado. En la actualidad el Registro de Donantes de la Secretaría de Estado de Illinois tiene inscritos cerca de 6 millones de donantes de órganos y tejidos –casi el 57 por ciento de la gente elegible para poder registrar- se en el estado. Pero aún no es suficiente para salvar vidas. Más de 18 personas mueren cada día en el país por falta de un órgano de un ser vivo o muerto. "Cada persona que se inscribe como donante, ofrece esperanza a miles de hombres, mujeres y niños que necesi- tan un trasplante que los regrese a sus vidas productivas y al lado de sus seres queridos", afirma Mendoza. Su afán de salvar vidas, la ha llevado a iglesias, templos y congregaciones religiosas. Habla del tema en foros y conferencias, en reuniones comuni- tarias, no pierde una oportunidad para hacer el llamado salvador. Lo hace con la pasión por su traba- jo, pero también con el dolor de la per- sona que ha visto decenas testimonios de rompecorazones: de jóvenes que imploran por un órgano, de quienes agonizan por no tener un donante que pudo haber sido alguien que falleció en un accidente y no estaba registrado como donante. De niños que mueren porque el órgano nunca llegó. Un donación de tejidos puede hacer la diferencia, según datos oficiales un donante de órgano o tejidos puede sal- var o mejorar la vida de 25 personas, restaurando la vista a una persona cie- ga, reemplazando una válvula del cora- zón a pacientes con defectos cardiacos, haciendo un injerto de piel a personas con quemadoras severas o permitiendo que una persona camine nuevamente con la donación de huesos. Todo lo anterior no se entiende cabalmente. Su misión es cambiar tivas a largo plazo forman parte de familias desamparadas, que se han quedado en la calle y acuden a la orga- nización ubicada en el 1343 N. Califor- nia Avenue para obtener un hogar que les permita salir a flote. A través del pro- grama conocido como "La Posada" se provee apartamentos a 60 familias por año hasta que sus integrantes puedan conseguir un empleo. Por varios meses Casa Central les brinda información y entrenamiento para obtener trabajos y posteriormente, una vez que dicho trabajo está asegurado, se les da segui- miento por un par de años. Los niños y los miembros de la tercera edad son también prioridad para los 500 empleados de la organización . "Man- damos gente a las casas de los ancianos que no pueden salir de sus hogares y necesitan ayuda para preparar la comida y hacer sus cosas en sus casas", explica Alvarez. "Van personas entre dos y tres veces por semana a visitarlos". Además entre 70 y 80 ancianos reci- ben asistencia en los Centros de Cuida- do Diurno, donde realizan actividades físicas, se realizan chequeos médicos con las enfermeras allí disponibles y mantienen un decoroso nivel de vida. Los niños también se benefician con la labor de Casa Central y la presidenta de la organización explica las razones detrás de ese concepto. "Hemos encon- trado que invertir en estos programas es muy bueno para los niños", dice Alvarez. "Así hemos logrado seguir con programas muy intensos de educación temprana para niños que llegan hasta los cinco años; cuando terminan este programa ya están preparados para comenzar la escuela en kindergarten". Al igual que en el caso de los ancianos, los niños reciben visitas semanales de parte de educadores de Casa Central a través del programa "Home Based". Allí las madres reciben información vital para la enseñanza de los niños y estos avanzan con su preparación para luego enfrentar al mundo sin la asistencia absoluta de sus progenitoras. Y los padres de la zona que trabajan y necesitan del cuidado de niños pueden dejar a sus hijos en los tres centros que Casa Central ofrece para ellos. Casa Central avanza por el tercer milenio de la mano de ciertos ajus- tes necesarios. "En los últimos años han cambiado los estándares para las organizaciones sin fines de lucro", comenta Alvarez. "Ahora son cada vez más rigurosos y se exige muchísimo en documentación y calidad; eso es bueno para que todos -nosotros y otras orga- nizaciones- podamos ofrecer mejores servicios". (Alejandro Yanun) NegociosNow El Especial La Casa Central www.negociosnow.com Cortesía Raiza Mendoza, el rostro latino de Gift of Hope la forma de pensar de los hispanos respecto al tema, pero para ello debe luchar contra una lista de mitos que impiden un mayor número de donan- tes en esta comunidad. Uno de ellos es que el cuerpo de un donante fallecido quedaría desfi- gurado, otro es que los familiares del donante ya fallecido tendría que correr con los gastos de la cirugía, incluso que le sacarían los órganos antes de morir y que los médicos no harían lo posible por salvarlo. "No es así. El objetivo de estos asis- tentes es salvar vidas y ellos no ganan ningún beneficio si hacen lo contrario", reitera. Una y otra vez explica con sólidos argumento la falsedad de esas aprecia- ciones, pero sabe que no va cambiar la mente de la noche a la mañana y que en su misión necesitan unir volunta- des para llevar el regalo de esperanza tan lejos como fuera posible. Así es. Se necesitan muchas Raizas Mendoza en nuestra comunidad. HINA

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