Restaurante Don Pepe
'Nunca te vas
a morir
de hambre'
Roberto Gómez
R
oberto Gómez nunca olvida las palabras de su papá quien
desde jovencito le dijo que si sabía cocinar nunca moriría
de hambre.
Ya en La Villita, a donde emigró hace 15 años desde su natal
León, Guanajuato, esas palabras le sirvieron de inspiración para
abrir su propio restaurante que denominó Don Pepe.
"Realmente no conocía de restaurantes, pero mi madre
me enseñó a cocinar. Ella era maestra en Guanajuato, pero le
encantaba la cocina".
Tenía 26 años cuando lo mordió el deseo de lanzar su propio
negocio y así nació Don Pepe, en febrero de 2012.
Antes habían comenzado con su esposa a vender quesadillas,
hasta que tuvieron la idea de traer la receta de carne en su jugo
que uno de sus tíos, don Pepe, vendía en Guadalajara.
"Cuando le comentamos que queríamos abrir un restaurante,
vino y nos ayudó. Nos dio la receta de la carne en su jugo".
Pero abrir el restaurante iba a ser solamente la primera parte
del reto, los últimos diez años han sido para Gómez y su familia
una verdadera universidad de negocios.
"Nos hemos caído y levantado varias veces; y ahora podemos
decir que nos estamos graduando apenas".
La pandemia significó un reto mayor, cuando el flujo de
comensales se vino a pique e incluso apareció el fantasma de
tener que cerrar las puertas definitivamente. El servicio a través
de aplicaciones y plataformas como Uber Eat y DoorDash, que ya
habían implementado desde algunos años antes, y la capacidad
de innovar y crear platos nuevos fue su salvación.
"Le veo el lado positivo a la pandemia, aprendimos que
siempre hay una salida para todo", apunta Roberto.
Ahora hay nuevos planes en Don Pepe, uno de ellos el de
expandirse la capacidad actual con un nuevo local contiguo e
iniciar otro en Burgman, Illinois.
Pero siempre conservando la esencia de La Villita: "Aquí estoy
más en México que cuando vivía en México, porque hay clientes
de todos lados, variedad de todo en una sola calle" y también el
aprender a no rendirse.