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REFLEXIÓN LA CÁRCEL DEL IPHONE RANDY QUIROGA-KING PUBLISHER Oklahoma's #1 Hispanic News pa per, Website, Yellow Pages, Attorney & Health Guides and Metro Magazine! 300 SW 25th ST | OKC, OK 73109 www.noticiasoklahoma.com Los artículos que se publican aquí, son responsabilidad de quién los escribe. Las cartas deberán contar con el nombre del autor y un teléfono para confirmar. The opinions expressed in articles published are not necessarily those of El Nacional. Letters should must have a name and phone for verification purposes. SUBSCRIPTIONS/ SUSCRIPCIONES $96 Year. Mail check or money order: Attention Subscriptions $96 por año. Envíe el cheque o mo- ney order: Atención Suscripciones OKLAHOMA OWNED. HISPANIC OWNED. 405.632.4531 REPRESENTANTES DE VENTAS PERRY KEPFORD VICTOR VILLAR ALEX COMEZ DISEÑO GRAFICO SAMUEL CARDONA MARCO SANTA MARÍA EDITOR DE VIDEOS MATTHEW COON EL DE OKLAHOMA NACIONAL Oklahoma's Trusted Spanish News Source. EDITORA EJECUTIVA ROSA QUIROGA-KING CHIEF - EDITOR CARLOS ORTIZ CORRESPONSAL EN TULSA JUAN MIRET GERENTE DE OPERACIONES SOFÍA HIDROGO Proud Partners Of: ADS E-MAIL ads.nacional@coxinet.net NEWS E-MAIL news.nacional@coxinet.net noticias.nacional@coxinet.net GENERAL E-MAIL nacional@coxinet.net SERVICIO AL CLIENTE LAURA BECERRA PRÉSTAMOS DE HASTA $ 1,400 * *Sujeto a nuestras políticas liberales de préstamos. ¡ Agréguele Sol a su vida! Truco o Trato Truco o Trato Dejé de fumar el 7 de julio de 1991. Mi hija tenía diez meses. Había fumado desde los trece, casi comen- zando el bachillerato, quizá como una manera de agre- gar años a mi edad, de per- tenecer a otra generación para balancear la no perte- nencia a la mía. Lo prime- ro que hacía, cada día, era encender un cigarrillo, y lo último en la noche era casi siempre lo mismo. Hoy el carcelero es mi Iphone. Con inusitada fre- cuencia lo primero que hago en la mañana es mi- rar su pantallita iluminada para buscar mensajes o re- zagos de conversaciones o nuevos chats, y lo último que hago es tocar con el ín- dice la pantalla para revisar eso mismo, asi como para poner la alarma y quitar el sonido del teléfono y las otras alertas de llegada de mensajes. Me recuerda a veces un texto de los cronopios de Cortázar, sobre el reloj: "piensa en esto: cuando te regalan un reloj, te regalan un pequeño infierno [...] No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj". Así con los teléfonos in- teligentes: trabajamos para ellos. Cuando debo justificar mi adicción al Iphone digo algo que es cierto, aunque incompleto: el Iphone me libera, me permite traba- jar desde donde quiero, me cura de la soledad, al poner- me en contacto inmediato con mi familia y mis ami- gos, me deja hablarle al dios Google cuando tengo dudas o me siento solo. Es mi biblioteca portá- til. ¿Las Elegías de Duino? Ahí están. ¿Un poema ol- vidado de Jorge Enrique Adoum? Ahí, en el ojo de cíclope del aparato. La letra de una canción, la fecha de un acontecimiento, el telé- fono de un restaurante, las Partitas de Bach, un episo- dio de Game of rones, la melodiosa voz de Siri, las fotos del Camino de San- tiago. Ah, y las noticias, ese recordatorio del infierno. Pero leyendo el artículo escrito hace un par de se- manas por el crítico de mú- sica del New Yorker, Alex Ross, sobre la Escuela de Frankfort, encuentro me- jores pistas sobre mi nuevo verdugo. "Estas voces implaca- bles", dice Ross sobre Wal- ter Benjamin y Teodoro W. Adorno, "deberían perma- necer activas en nuestra mente. Su dialéctica de la duda nos empuja a buscar conexiones entre aquello que nos perturba y lo que nos distrae, y a ver el mun- do desgarrado detrás de la pantalla transparente." "No hay un documento de la civilización que no sea al mismo tiempo un docu- mento de la barbarie", sigue Ross; "la fórmula grandiosa de Benjamín, tan potente como una luz Klieb, debería fijarse al tiempo en la cul- tura pop, el aparato ritual del capitalismo americano, como lo ha hecho en las obras de arte de la cultura burguesa. Adorno apenas pedía algo semejante. Estas figuras presentan un mo- delo para pensar diferente, y no en el sentido insin- cero pregonado por Steve Jobs. En la medida en que la homogeneización de la cultura avanza a paso fir- me, y que la tecnología de la vigilancia merodea las fronteras de nuestros ce- rebros, dichos espacios se vuelven menos frecuentes y más confinados. Me per- sigue una frase de Las olas, de Virginia Woolf: 'uno no puede vivir por fuera de la máquina más allá de, acaso, media hora'." Creo que regalaré mi Iphone. Y quien lo reciba sabrá, en poco tiempo, que no ha recibido un regalo sino que es, como yo hasta hoy, el re- galado para el cumpleaños del Iphone. Por: Miguel Silva A-2 EL NACIONAL DE OKLAHOMA JUEVES 25 DE SEPTIEMBRE, 2014 • www.noticiasoklahoma.com OPINIÓN

