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negociosnow negociosnow www.negociosnow.com 6 Diciembre 2008 www.negociosnow.com 6 Febrero 2014 negociosnow negociosnow Por Víctor R. Pérez C uando sus hijos lo visitaban en la estancia de ancianos, don Luis A. Alcalá les pre- guntaba: "¿Y cómo va el negocio?" Se refería a Alcala's Western Wear de Chicago, la tienda que él fundó en 1972 y cuyas novedades en botas y ropa vaquera parecieran ser más codiciadas que los mismos premios Grammy por monstruos sagrados de la música mundial como Vicen- te Fernández, Robert Plant de Led Zeppelin. Ozzy Osbourne, de Black Sabbath, y Steven Tyler de Aerosmith. Todos ellos han pisado este comercio de West Town para hacer sus compras entre una selección de 5 mil som- breros y 8 mil pares de botas. "Aunque mi papá ya estaba reti- rado, siempre quería estar al tanto", recuerda Ricardo Alcalá, quien junto a su hermano Roberto Alcalá opera la tienda en 1733 W. Chicago Ave. "Yo siempre le respondía: 'Vamos muy bien, papá. Las ventas a veces no suben, pero tampoco bajan. Están estables. Hay que entender que la economía está un poco dura y que la gente tiene poco trabajo'", dice Ricardo. E invariablemente, agrega, su padre le contestaba: "Cuiden el negocio. Cuídenlo porque de esto comen ustedes". Tomando a pecho las palabras de su padre, los hermanos Alcalá no solamente lograron superar la Gran Recesión, sino también lograron consolidar a Alcala's Western Wear como el líder del ramo en el Medio Oeste. "Es el mejor consejo que nos dio mi padre", afirma Ricardo. El martes 21 de enero, don Luis A. Alcalá falleció a los 92 años en la casa de retiro Norwood Crossing de Chicago. Había nacido en El Mezquite, un pueblo situado en las montañas de Durango, en el noroes- te de México. A finales de la década del cuaren- ta Alcalá emigró a Mississippi para trabajar pizcando algodón. Luego viró hacia Chicago donde conoció a su futura esposa Carmen, de Zaca- tecas, México. Juntos procrearon 11 hijos. Durante la semana, don Luis trabajaba en fábricas. Los domin- gos vendía mercancía tan diversa (escobas, llantas de carro) como sus clientes (afroamericanos, asiáticos) en "La Garra" original de Maxwell Street, considerado el más grande bazar callejero de EEUU del siglo XX. "Así empezó mi padre como comerciante", dice Ricardo. En 1972 Alcalá abrió su primera tienda en el barrio South Chicago bajo el nombre de Alcala's Men's Sto- re. El negocio vendía desde trajes, corbatas y pijamas hasta botas de trabajo y overoles. Pero como el negocio estaba apa- rroquiado por los obreros de la veci- na U.S. Steel, al escasear el trabajo en esta fundidora de acero Alcalá tuvo que mudar su negocio a West Town en 1974. Durante el resto de la década de la música disco, don Luis cau- tivó a sus clientes con prendas de poliéster, pantalones acampanados y, sobre todo, con una atención per- sonalizada. Pero en los ochenta, don Luis se vio obligado a retirarse. "Él estaba un poco enfermo", explica Ricardo. "El doctor le dijo, 'Cuídate porque tienes tantas pre- siones de trabajo que te puede dar un infarto'". Así pues, don Luis decidió dejar a sus hijos al frente del negocio que marchaba bien. Acompañado de doña Carmen, hizo maletas y se jubiló en México. Durante algunos años vivieron en Toluca (Estado de México), después en Acapulco (Guerrero), Cuernavaca (Morelos), para terminar en el esta- do de Durango. "Mi papá se dio la gran vida en México", dice Ricardo. En 1999 muere doña Carmen y don Luis termina radicándose defi- nitivamente en Chicago. Cambio de ropa Tras tomar las riendas del nego- cio, Ricardo vio que cada vez más clientes llegaban a preguntar si ven- dían botas, texanas, camisas vaque- ros. Entonces decidió hacer la prue- ba y vender estos artículos en un palmo de la tienda. ¿El resultado? "Un éxito rotundo", dice. "Las tiendas de vestir no eran algo único, ni eran algo exclusivo. Y cuando empezamos a vender ropa vaquera, eso no era algo común", agrega. Para los caballeros contagiados por la popularidad de la música country de aquellos días, Alcala's era el lugar correcto para ataviarse y calzarse de vaquero. La demanda de esta mercancía fue tal, que Ricardo habló con su padre, quien ya disfrutaba de su jubilación, para consultarle un cam- bio radical: convertir a Alcala's Men's Wear en Alcala's Western Wear. Es decir, adiós trajes de calle; hola ropa vaquera. "Me padre me dijo: 'Yo no estoy de acuerdo. Pero sé que de todas for- mas lo vas hacer'", recuerda Ricardo. "Yo le contesté: Papá esto deja y aquello no deja. Estoy seguro de que este negocio va a funcionar porque me consta'", agrega. Al final, don Luis aprobó el cam- bio siempre y cuando sus hijos cui- daran el negocio, "porque si no se acaba" por más exitoso que este sea. "Se refería a la mala administra- ción. Hay familias que tienen nego- cio porque el papá es el fundador. Llegan los hijos al negocio y sacan dinero; llega otro hijo y también saca dinero; llega otro y dice, 'Dame mil dólares'. Y al último el nego- cio truena porque nadie lo cuidó y todos quisieron meter la mano", explica Luis. Su padre también insistía en aten- der bien al cliente, sin importar que este fuera el hombre de a pie o una celebridad acostumbrada a caminar por alfombras rojas. O sea, hay que tratar bien al cliente para que este vuelva. Como Vicente Fernández. "La última vez que vino fue hace tres años y compró texanas y cha- marras de piel", recuerda Ricardo sobre este ícono de la música verná- cula mexicana. "Es una muy buena persona". Otro buen cliente ha sido el roque- ro británico Robert Plant, quien el verano pasado descubrió las guaya- beras en Alcala's Western Wear. "Me preguntó, '¿Qué tan fresca es esta camisa?'", dice Ricardo. "Le expliqué que era bastante fresca, que se usa en climas tropicales. Se llevó la guayabera, camisas y botas. Pero creo que la guayabera fue su mejor compra porque la usó para actuar en Taste of Chicago y ese día hacía mucho calor". En ambos casos, Ricardo reco- noce que sólo siguió el ejemplo que don Luis le dio, dentro y fuera del negocio familiar. "Mi papá era un hombre muy sencillo y muy trabajador", recuerda Ricardo. "Y era muy creyente de que el cliente siempre es primero. Decía, 'Mientras se pueda, se va a hacer'". A don Luis le sobreviven 10 de sus hijos procreados con doña Car- men: Carmen, María, Lupe, Loui, John, George, Jesse, Refugio, Ricar- do y Roberto. Otra hija, Christina, le precedió en muerte. Igualmen- te, le sobreviven tres hijos de un matrimonio anterior: Malena, María Refujio y Luis Arce. Luis Alcalá: El adiós a un empresario de talla mundial Cortesía Luis Alcalá deja a sus hijos el legado de empresario exitoso. Con la muerte de Luis alcalá se va un ícono del empresariado hispano de Chicago que traspaso a sus hijos el legado de vestir y calzar de vaquero al hombre común y a super estrellas de la música mundial Cortesía La tienda Alcala's, sobre la avenida Chicago, es con frecuencia vis- itada por famosos y visitantes de otros estados del país.

