El Chef Ambrocio
y su amor
por la cocina
Ambrocio González
L
a necesidad llevó a Ambrocio Gonzalez a aprender a cocinar
cuando era un niño debido a que su madre trabajaba durante
el día. Las ganas de emprender también lo acompañan desde
pequeño, pues solo con 12 años comenzó su primer negocio en su
natal México.
Antes de cumplir los 16 años se trasladó a Chicago, donde se graduó
del Oakton College y aprendió inglés.
De sus primeros trabajos dice que conserva un importante consejo:
"el cliente debe de salir siempre satisfecho, sin importar lo difícil que
sea".
Con esa filosofía y con la ayuda de su familia y de quien entonces
sería su socio, Alfredo Flores, a los 23 años abrió el Tepache Restaurante
en Little Village. Sin embargo, sin experiencia y sin el capital suficiente,
se vieron en la necesidad de cerrar, pero eso fue solo el comienzo.
Con más experiencia y preparación, el Chef Ambrocio y su socio se
aventuraron un año después -en el 2011- una vez más a emprender otro
sueño: La Catedral Café en Little Village, que gracias a la aceptación y
al apoyo de todos sus clientes es hoy todo un éxito.
Impulsado por su gran espíritu de trabajo, sus deseos de superación
y su amor por la cocina, el Chef Ambrocio, quien es graduado de la
prestigiosa escuela culinaria francesa Le Cordon Bleu, dio inicio a una
nueva aventura: Las Quecas Restaurante Little Village.
Posteriormente abrió otros locales en Melrose Park, Carpentersville
y Berwyn y en 2015 un segundo La Catedral Café en el norte de Chicago.
La pasión de González por ayudar a otros lo llevó a ser presidente
de la organización sin fines de lucro Un Nuevo Despertar, que ayuda a
mujeres que han sufrido violencia doméstica.
Quizás una de sus mejores recetas del éxito es haber aprendido a
enfocarse -dijo- "sobre a dónde quiero llegar y no en lo que las otras
personas están haciendo, eso quita mucho tiempo y te distrae".
La Catedral Café
y Restaurante Las Quecas