El sabor de
Aguascalientes
Carlos Macias
C
on 46 años de presencia en Chicago la Carnicería y Taquería
Aguascalientes ha logrado contar con clientes muy fieles
en la comunidad de la Villita y con empleados arraigados.
A pesar de haber enfrentado el reto del idioma, hoy dos
generaciones de la familia Macías ven el resultado de un arduo
trabajo que requiere muchas horas los siete días de la semana.
Carlos Macías lleva diez años al frente del negocio familiar,
que además de tienda es una taquería donde ofrecen el sabor
de México con las famosas gorditas, una rueda de masa de maíz
rellena de diferentes guisados como carne al pastor o barbacoa.
"Mi papá (Andrés Macías) llegó del estado mexicano de
Aguascalientes a Chicago a los 15 años, empezó a trabajar con
mi tío Roberto en las Carnicerías de las Victorias", una de las
primeras en abrir sobre la 26, allí "barrían y hacían de todo".
A los 19 años su padre se independizó, Carlos había nacido
en febrero, por lo que conoce el negocio desde que tuvo uso
de razón. "Él me enseñó el camino, me enseñó a trabajar y me
enseñó la ética".
Más adelante su padre tuvo la iniciativa de poner, en la
misma carnicería, una plancha y dos mesas y de esa forma surgió
la taquería.
Para Carlos el desafío más grande al tomar el negocio de
su padre, acreditado ya por 36 años, fue el de no descansar los
fines de semana y acostumbrarse a trabajar los días de asueto
mientras la gente descansa.
Destaca lo significativo que resulta tener su negocio en la
Villita, la comunidad en la que nació y donde ha formado una
familia con su esposa y tres hijos que han salido adelante gracias
al negocio.
Su hija, de 20 años, algunas veces ya se queda al frente de la
tienda, convirtiéndose ya en la tercera generación al frente de .
"Gracias a la comunidad por el apoyo que nos han dado y a
la clientela bastante fiel que nos ha apoyado tanto tiempo y a los
empleados que tienen tantos años y nos respaldan".
Mercado y Taquería Aguascalientes