Emprendedora
perseverante
y dedicada
Tania Hernández
T
ania Hernández lleva 26 años sirviendo a la comunidad
hispana de La Villita, en donde dice haber encontrado una
familia al lado de otros empresarios.
La originaria de Zacatecas, México, empezó en el negocio de
venta de vestidos de novia y quinceañeras a la edad de 26 años,
trabajando en la empresa de su hermano, quien era el propietario
de Novias Davila en Cicero.
El deseo de convertirse en empresaria en La Villita la impulsó a
estudiar en la Universidad de San Agustin, en donde se capacito
en alta costura y confección. Así, poco tiempo después realizó
su sueño de abrir Novias Davila en La Villita, con la ayuda de su
hermana Paty Navarro, quien asegura ha sido una persona clave
en su emprendimiento.
A pesar de los desafíos, Hernández se ha mantenido a
flote gracias a su perseverancia y está convencida de que ser
propietaria de un negocio no te debe de privar de llevar una vida
familiar, "solo requiere dedicación, trabajo, y mucho amor a lo
que haces".
Su ejemplo de mujer empresaria ha motivado a su hija Janeth a
seguir sus pasos, trabajando más constantemente con ella desde
hace ya algunos años.
La pandemia trajo tiempos difíciles para la mexicana, los
cuales afectaron al negocio directamente debido a la cancelación
de eventos. Sin embargo, Tania mantuvo a sus empleadas
trabajando y al mismo tiempo ayudado a su comunidad con la
donación de mascarillas a quien las necesitara.
La empresaria donó 17,000 mascarillas, gracias al apoyo de
Eloy Jiménez, de los White Sox, la Cámara de Comercio de la
Villita y Four Star Branding, entre otras organizaciones.
Novias Dávila