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www.negociosnow.com 6 Octubre 2019 NegociosNow NegociosNow Por Clemente Nicado T odo empezó en una cena entre hermanos que se quejaban de sus patro- nes, que no pagaban lo sufi- ciente y que ni siquiera tenían beneficios, como seguro médi- co y pensión. Allí mismo brotó una idea unánime: vamos a trabajar por nuestra propia cuenta y abrir nuestra empresa. Fue la última cena con el fantasma del patrón alrededor de sus vidas. Seis hombres y una mujer con el mismo apellido, la mis- ma sangre y la mismas ganas de triunfar, decididos a cons- truir con su propio sudor un horizonte más promisorio para ellos y sus familias. Eufóricos por la decisión, empezaron a buscar de inme- diato un nombre para la empre- sa que encerrara aquella deci- sión familiar de dibujar su pro- pio destino. Y en una tormenta de cerebro pasaron de "Siete Díaz", a este más corporativo: "D-Seven". Era el inicio de un largo y escabroso camino hacia el éxito empresarial. Porque no había dudas de que los herma- nos varones Díaz sabían como LOS SIETE DÍAZ QUE TRIUNFAN CON SEVEN-D De cómo siete hermanos construyeron una empresa con la herramienta del pragmatismo, un apetito voraz de salir adelante y muchísima perseverancia. maestros hacer trabajos de concreto, asfalto y de drenajes, lo mismo que harían bajo la sombrilla de D-Seven. Era 1995. Pero ninguno de los herma- nos conocía el trabajo admi- nistrativo para registrar oficial- mente la corporación. Así que pidieron consejos y ahí mismo empezó su primera pesadilla. "Nos recomendaron un con- tador que nos timó, recuerda Javier Díaz, CEO de la com- pañía. "Juntamos con mucho sacrificio $50,000 como capital inicial para empezar la empre- sa. El contador empezó por pedir $5,000 y, junto con un abogado, terminó consumien- do todo el dinero para registrar la corporación como D-Seven", explicó. Los Díaz no se amilanaron y comenzaron a reunir otros $50,000, mientras D-Seven buscaba nuevos proyectos por toda la ciudad, con los habitua- les tropiezos de una empresa recién nacida. Un año más tar- de, el contador regresa con otra noticia desagradable. "Nos dijo que la empresa no había sido renovada, que había que reiniciar el proceso. Y para colmo de males, no podíamos usar el mismo nombre", afirma el empresario. Los hermanos Díaz tomaron el toro por los cuernos, no vol- vieron a contratar al contador y registraron ellos mismos la compañía bajo el actual nom- bre, Seven-D. "Nos costó $285 y nos entregaron el mismo libro por el que pagamos $50,000", dijo con una amplia sonrisa. Los primeros años fueron tan duros como el concreto. Mela- nia, en la oficina encargada de la parte administrativa; y solo dos hermanos en el terreno, evaluando, haciendo estima- ciones, buscando oportunida- des. La maquinaria de los Díaz operaba con sólo tres de los sie- te hermanos, porque "no había ni trabajo ni capital". Originarios de Michoacán, los Díaz son en realidad 11 her- manos, cuatro hembras y siete varones. Javier emigró primero y luego siguieron los demás tras las huellas del líder. La clave de la perseverancia Seven-D empezó haciendo trabajos de ajustes de estructu- ras, y luego de concreto y asfal- to para pasar a realizar labores de jardinería y faenas subterrá- neas, como drenaje. "Ha sido un constante apren- dizaje, una evolución, viendo en qué áreas hay mejores opor- tunidades y comprando equi- pos para satisfacer las nece- sidades de los trabajos en el terreno", dice Javier. Si bien ha sido el timón en este crucero llamado Seven-D, Javier atribuye el éxito de su compañía a la participación de todos los miembros de la fami- lia. "Hemos sido unidos, todos tenemos una función que des- empeñar y un interés común: la familia y el negocio". Pero hay otro atributo que quizas defina mucho mejor el éxito de Seven-D: la perseve- rancia. Javier pone de ejemplo su relación con Peoples Gas, una compañía para con la cual ha realizado trabajos de restau- ración por toda la ciudad, de asfalto, parches de concreto y otras labores. "Cuando empezamos no pudimos trabajar con Peoples Gas porque no estábamos listos para ello, pero perseguimos la cuenta por 20 años y hoy tra- bajamos con ellos, como una empresa de minoría. Sí, somos muy persistentes",dijo. "Peoples Gas nos ha permiti- do expandirnos y también nos ha ayudado, junto con otros clientes como la Ciudad de Chi- "H emos sido unidos, todos tenemos una función que desempeñar y un interés común: la familia y el negocio". "H a sido un constante aprendizaje, una evolución, viendo en qué campos hay mejores oportunidades y comprando equipos para satisfacer las necesidades del campo." Javier Díaz, CEO de Seven-D

